Competencias
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Competencias organizacionales
Las empresas son entes con personalidad propia. Disponen de unas determinadas capacidades para enfrentarse a la realidad de su mercado. Al igual que un único individuo, tienen sus puntos fuertes y puntos de dificultad los cuales hay que tratar y desarrollar para no perder el tren de la competitividad.
Cada vez se hace más necesario invertir en el crecimiento de las competencias globales de la empresa para que toda la organización desarrolle actitudes y aptitudes que le den orientación común y personalidad diferenciadora.
- El trabajo dirigido al cliente: en presencia o por teléfono
- Organizando procesos de cambio
- Calidad de servicio: la profesionalidad
- CRM (Customer Relationship Management)
- Formación estratégica: cultura, valores, clima, etc.
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Competencias personales
Es imposible dar lo que no se tiene, por eso el desarrollo personal favorece el crecimiento y la eficacia de la empresa.
Si lo que das, te lo das, las organizaciones que aciertan en el desarrollo de sus colaboradores consiguen mejores resultados.
Nuestro papel en este apartado consiste, en ayudar a la empresa a realizar un buen diagnóstico para acertar en las acciones a emprender, y posteriormente llevarlas a efecto.
La empresa como la familia, un club deportivo o cualquier otra organización “estará en forma”, cuando sus componentes lo estén.
- Entender y hacerme entender
- Enseñando a enseñar
- El reloj de arena de la organización personal
- Mi familia y mi trabajo
- La gestión de las emociones
- Comunicar palabras amargas
- Un problema, una solución
- No podemos perder los nervios
- Actuación delante de la audiencia



